Hoy celebramos el día de nuestra fundadora Vicenta María López y Vicuña. Hoy conmemoramos el añiversario de su canonización, el 25 de Mayo de 1975.
El domingo de resurrección llega como una luz suave después de la tormenta, recordándonos que incluso tras los días más oscuros siempre hay un renacer posible. Es una pausa luminosa en el calendario, donde la esperanza se cuela por cada rincón y el silencio se llena de sentido. No es solo una tradición, sino una invitación a empezar de nuevo, a dejar atrás lo que pesa y abrazar lo que florece. En ese día, lo cotidiano parece distinto: el aire se siente más limpio, las miradas más abiertas y el corazón, casi sin darse cuenta, aprende otra vez a creer.
El Domingo de Ramos es ese instante en que la alegría y la solemnidad se dan la mano sin hacer ruido. Las calles se llenan de palmas que se alzan como pequeños gestos de bienvenida, mientras el corazón intuye que algo profundo está a punto de comenzar. Hay una emoción sencilla en el ambiente, casi infantil, que contrasta con la historia que se abre paso en silencio. Es un día de puertas abiertas —por fuera y por dentro—, donde la esperanza entra despacio y nos recuerda que los grandes viajes empiezan, a veces, con un gesto tan humilde como levantar una rama al cielo.
La Semana Santa es un susurro antiguo que atraviesa calles y corazones, donde el tiempo parece detenerse para dar paso a la emoción compartida. Entre incienso, pasos solemnes y el eco de tambores lejanos, cada instante se carga de memoria, de tradición y de una belleza que no necesita explicarse. Es un encuentro entre lo íntimo y lo colectivo, donde la fe, la cultura y el arte se entrelazan en un mismo latido. Y en medio de todo, surge esa sensación difícil de nombrar: la de pertenecer a algo más grande, algo que cada año vuelve para recordarnos quiénes somos y de dónde venimos.
En el aniversario de Vicenta María López y Vicuña, celebramos una vida tejida con generosidad, fortaleza y una entrega silenciosa que dejó huella en tantos corazones. Su ejemplo sigue iluminando caminos, recordándonos que la verdadera grandeza nace en los gestos sencillos y en el compromiso con los demás. Hoy, su legado se siente más vivo que nunca, como una invitación a vivir con propósito, ternura y una fe que transforma.
“Alumnos y profesores nos reunimos en la capilla para celebrar el Miércoles de Ceniza con una actividad simbólica en la que cada estudiante colocó una cualidad propia dentro de la cruz, compartiendo juntos un momento de reflexión y unidad.”
FECORA LOCAL
Hemos celebrado el 2º congreso local de FECORA en nuestro centro educativo y el proyecto "PENSANDO EN TÍ" ha sido el elegido para ir al congreso nacional que se celebrará el próximo 14 de Mayo en Barcelona. ¡Mucha suerte chic@s1
Comienza el tiempo de Cuaresma en nuestro colegio: un camino de fe, reflexión y preparación hacia la Pascua
Un año más nuestros alumnos han participado en la obra de navidad. A continuación cada clase ha cantado un villancico. Así recibimos la Navidad y nos despedimos. Que tengais unas felices vacaciones.🎄🎄
Hoy hemos celebrado La Inmaculada Concepción por adelantado, fiesta del colegio. Día diferente para los que compartisteis con nosotros el cariño y respeto a María.
Es tiempo de adviento, de preparación y esperanza que , según la tradicción cristiana,marca el comienzo del año litúrgico.
Comprende las 4 semanas anteriores a la Navidad y nos invita a reflexionar, orar y renovar nuestro espíritu mientras se acerca la celebración del nacimiento de Jesús.
Sus símbolos son la corona de Adviento y las velas que representan la luz que crece en nosotros a medida que se acerca la Navidad.
Hemos subido a la capilla del colegio para celebrar el día de todos los Santos y recordar, con cariño, a quienes nos han precedido.
Nos reunimos para rendirles un tributo especial, honrrando su memoria y agradeciendo el legado que dejaron en nuestras vidas.
Ha sido un momento muy especial.💙
Septiembre 2025
C O N E C T A D O S
Así hemos comenzado el curso 2025/26 con nuestro árbol de la vida. Cada alumno y alumna ha colgado de sus ramas un corazón con una palabra escrita que representa lo que nos conecta a este nuevo curso.
Un árbol que nos recuerda que, aunque somos únicos, juntos formamos parte de algo más grande.
Este gesto simbólico nos invita a empezar el curso con esperanza ilusión, ujnión y compromiso, con nosotros mismos y con los demás.
¡Que tengais buen curso!